La propuesta para el nuevo Hotel de 5* en Costa Ballena busca ofrecer una experiencia integral de calidad, diferenciación y accesibilidad, asegurando flexibilidad en el diseño y en los servicios a través de un desarrollo sostenible que se proyecte a largo plazo. A través de esta intervención, se pretende crear un hotel que no solo se distinga por sus servicios de lujo, sino también por su compromiso con el medio ambiente y la comunidad local.
La edificación se desarrolla con un esquema ortogonal riguroso, lo cual permite una racionalidad constructiva óptima, así como una organización y modulación de espacios bajo y sobre rasante excepcional. La racionalidad y ortogonalidad del desarrollo de las plantas contrasta radicalmente con el aspecto de las fachadas y las pérgolas, así como del diseño de los espacios libres de parcela. Dicho movimiento en fachadas, recorridos, islas de vegetación o formas sinuosas en piscinas y pérgolas, generan un espacio natural y acogedor, consecuencias espaciales muy interesantes y evocadoras que generan una experiencia única en los clientes del hotel.
La racionalidad y enfoque de la construcción industrializada y criterios sostenibles de diseño son una estrategia transversal a todas las escalas y decisiones de proyecto, en aras de garantizar el control de calidad, los tiempos y costes de ejecución y la viabilidad de la propuesta.
Las habitaciones representan uno de los elementos más importantes en la percepción de la experiencia del huésped. Más allá de los servicios y espacios comunes, el éxito de un hotel de lujo depende en gran medida del confort, la distribución y la identidad de sus habitaciones, ya que son el espacio donde el cliente pasa la mayor parte de su estancia. El diseño arquitectónico y la distribución de las habitaciones se han concebido con un enfoque modular y adaptable, permitiendo una fácil reconfiguración de los espacios en función de las necesidades del promotor o cambio en la demanda.




